Sigueme!!!


lunes, 17 de octubre de 2016

Humanos Deshumanizados #AdrianTeVasACurar

"Que se muera": el mensaje de una antitaurina a un niño con cáncer que quiere ser torero


Adrián tiene ocho años y padece sarcoma de Ewing, un tumor maligno que afecta a los huesos. Su sueño es ser torero y este fin de semana acudió a una corrida benéfica en la participaron Enrique Ponce o El Soro. "Vas a morir", le dice una antitaurina...



Y cuando quieres despertar de la pesadilla te das cuenta que es tu día a día.  No hay remedio ni esperanza en una sociedad que le desea la muerte a un niño.

Da igual que tengas 8 años o que tengas cáncer, si no me gusta tu forma de pensar te deseo la muerte en público y no pasa nada.

Porque somos despreciables porque somos seres humanos deshumanizados por una sociedad llena de prejuicios modas y mierdas.

No os entiendo. No lo comparto. Es hora de asumir nuestra realidad, despertar de esta pesadilla constante, de que humillemos  y sentenciemos los comentarios  que atentan a la salud humana.
#AdrianTeVasACurar 

¿Por qué? ¿Por qué no piensa como tú? Es un niño de 8 años ¿qué esperabas?
Valiente comentario el desear la muerte a un niño con cáncer sabiendo que para él un día más es una suerte. Sabiendo que los niños son niños y lo que hoy quieren ser mañana puede que no. Lo importe aquí es ir contrarreloj, luchar contra el tiempo para encontrar una cura a su enfermedad. Lo importante aquí es él. No tú

Tú y tu comentario, incluso las personas que lo comparten no sois importantes. Sólo sois ese escombro que se hace para construir una casa. Sois la basura que dejo en el contenedor cada noche para que se la lleven lejos y no huela.

Deseo que vivas los suficientes años para que la experiencia te haga entender la soledad, tristeza y vacío que tus palabras han causado, porque a pesar de este mundo oscuro y este odio desmedido sigo pensando que la vida siempre da sus lecciones a tiempo.

Quizás te sorprenda que no haya sacado el tema de taurino/antitaurino. No lo he hecho porque esto va más allá.  Una cosa es ser antitaurino,  y otra es ser como tú.

La duda que tengo es quien es el cáncer aquí: ¿la enfermedad, o tu forma de pensar?

Espero que algún día entiendas que no es cuestión de ideología, es cuestión de vida y humanidad. Algo que perdemos en cada pesadilla, en cada comentario y en cada situación provocada por personas como tú, sin alma.

Soy antitaurino, pero no a cualquier precio.

domingo, 9 de octubre de 2016

Sillas vacías de verano

Y todo se termina. Todo llega a su fin. Lo que hace poco era verano ahora empieza a ser el triste otoño, ese que da paso al frío invierno.

Son días más grises, más fríos, y esas sensaciones son las que te hacen estar en la cama cinco o diez minutos más cada mañana. Y aunque nos cueste, acabamos por levantarnos y ver que ya no está. Que lo que eran días de sol, calor y luz ahora es todo lo contrario, es como si nos faltara algo que sólo el verano nos da, y que también no quita.

Una sensación de nostalgia que recorre nuestra venas y hace que lo que antes era nieve sea ahora frío lo que antes era navidad y familia sea ahora mirar ese asiento vacío y pensar en quien falta. Puede que el invierno no tenga la culpa y seamos nosotros y nuestra madurez la que rompe y enfría nuestra felicidad.

Puede que la nostalgia no sea hacia un verano perfecto sino hacia una infancia pasada donde antes todo era ilusión y magia. Ilusión y magia que te regalaba el invierno y que poco a poco fue convirtiéndose en un anhelo de aliento frío en un cristal empañado de recuerdos.





Pero la única verdad es que el verano vino para irse al igual que algún día lo haremos todos nosotros, con la esperanza de que cuando seamos esa silla vacía nos recuerden con ilusión, magia y ese punto de luz y calor que sólo sabe dar el verano. 

Mientras tanto, simplemente, intentaremos hacer del invierno un verano más frío.

viernes, 30 de septiembre de 2016

Ese reloj que hay que frenar

Hace relativamente poco alguien me preguntó si seguía escribiendo. Mi respuesta fue que sí,  que seguía escribiendo, pero lo hacía para mí. Esa persona me dijo que no tenía que ser tan egoísta, que tenía que escribir y publicar para que todos pudieran disfrutar de mis textos, de mis pensamientos. Yo simplemente sonreí.

De esto han pasado varios años y aunque siempre he escrito, lo cierto es que últimamente no publicaba. No había nada que me motivara a seguir,  a tener una constancia... pero quizás ahora esto haya cambiado.

No se sabe muy porqué pero en algún momento de tu vida miras las cosas que mirabas y las ves diferentes. No se sabe muy bien porqué lo que antes era no, ahora puede ser sí y lo que antes era sí, ahora de pronto, se vuelve no. Son cambios que uno mismo asume. Algunos lo llaman madurez, otros simplemente lo llaman tiempo. Y es que a veces darle tiempo al tiempo es justo lo que necesitamos.  A veces simplemente el tiempo nos regala un motivo que nos invita a volver. Mi motivo, el principal argumento que hace que vuelva es simplemente ayudar. Y no sólo a quien me lea o escuche, sino también a aquellos que tienen el reloj de arena en su contra, que luchan contrarreloj para poder tener un día más.

Así pues desde hoy todos los ingresos que genere esta web y el futuro proyecto del que hablaré en otras entradas irán exclusivamente a la asociación contra el cáncer infantil https://www.aecc.es 

Porque toda ayuda es poca. Porque cada grano de arena cuenta para poder poner ese reloj a su favor de una vez por todas.


Así que esta vez no solo escribo por ti. Esta vez, también por ellos.


lunes, 10 de agosto de 2015

Un instante de ausencia


Y ya estoy aquí…
He tardado en llegar…
Quizás me fui para no volver…
Pero como ya sabrás lo que se va siempre acaba por volver. Y puede que lo haga de forma diferente, como un suspiro, como un nombre que recordar, como una sonrisa en un momento casual, pero sea como sea he vuelto sin más.
Y será cierto lo que dicen, que para acabar más cerca a veces hay que marcharse lejos.

En mi ausencia he aprendido que cuando olvidas no dejas de recordar, que cuando lloras no dejas de suspirar y que cuando un pasado se va es porque un presente florece y todos queremos un jardín lleno flores, ¿verdad? Flores que no se marchen, que se queden, que incluso en invierno nos regalen ese aroma de siempre, ese que vuelve cuando pensamos que se ha marchado por siempre.


sábado, 22 de noviembre de 2014

Sueños rotos que sueñan otros.

No entiendo de política, entiendo de personas. Personas que con vuestra política están sufriendo. No entiendo vuestro lenguaje, ese que no se acerca para nada a la gente que os necesita, en cambio si entiendo de vidas,  las que habéis dejado de lado.

Víctimas de un sistema donde salís diciendo las cuatro cosas escritas en un papel y no sois capaces de mirar más allá, de ver que están pasando cosas. Cosas que si tuvierais un poco de corazón haríais algo más que decir que pronto saldremos de donde nos metisteis.

Que tonterías digo, corazón y política, ¿con vosotros? Imposible.

Lo que si vemos son desastres que cuando los lees, los vives, sientes algo por dentro. Rabia, impotencia, ganas de hacer algo...

Me pregunto si a vosotros os dan ganas de hacer cosas o en verdad os entra el sueño, ese que demostráis tener desde hace muchos años. Estáis dormidos y nos estáis matando. Estáis soñando y rompiendo nuestros pocos sueños que nos quedan.

Supongo que no entenderéis el porqué de estas palabras, la noticia es esta:

Una anciana de 85 años, desahuciada por avalar un préstamo de su hijo.
Carmen Martínez Ayuso, de 85 años, ha sido desahuciada en la mañana del viernes del número 10 de la calle Sierra de Palomeras, en el barrio madrileño de Vallecas. La mujer se ha visto obligada a abandonar la vivienda que habitaba desde hace cinco décadas tras avalar un préstamo de su hijo.


Me pregunto, ¿Qué haríais si fuera vuestra abuela?
Me pregunto si haríais algo o seguiríais igual de dormidos. ¿No os da pena?... 

Tenéis el poder, lo sabéis, no os voy a discutir eso, pero ¿Sabéis lo que os falta? Coraje, corazón, humanidad, ganas de hacer cosas, humildad, y en definitiva cojones.

Supongo que cuando se gana dinero haciendo “nada”, te acostumbras, total solo son diez minutos de pasar vergüenza en la tele para después: viajar, comer y reír por todo el mundo, representando un país que está ahogado, sin vida, sin sueños, sin esperanza ni ilusión. Un país que como siempre depositó la confianza en vosotros y vosotros la cogisteis y la tirasteis por el retrete: Junto a esos sueños rotos de los miles de españoles a los que ya no representáis.

Ha habido un cambio, lo sabéis, y gracias a eso tenéis miedo, miedo a perder, pues dejadme deciros que ese miedo a perder lo tenemos nosotros cada día, de perder el trabajo, la casa, la estabilidad, de perder lo poco que tenemos. Ese miedo que tenéis ahora no es más que un pequeño reflejo de lo que hemos y seguimos sintiendo nosotros.

Pero insisto: ¿Si fuera vuestra abuela, qué haríais? ¿Es justo? ¿Se merece esto por confiar que no iba a pasar nada? ¿Y nosotros, nos merecemos más casos de corrupción? De gente de partidos supuestamente serios que nos roban y nos culpan, que nos quitan la vida para ponerse medallas. 
¿Es justo?  

Siento pena por esa mujer, siento vergüenza por todo lo que está saliendo a la luz, y no hacéis nada por evitarlo, por cambiarlo. Siento que quien manda, “quien tiene el poder” no es persona humana. Dado que para mandar se necesita algo llamado “sentido común”, algo que dejasteis de tener hace muchos años. Un “sentido común” ahogado por el poder, la codicia y la frialdad, porque hay que ser muy frío y muy poco humilde para no hacer nada por nadie.



sábado, 8 de junio de 2013

Trenes



Trenes...
Esos que pasan una vez en la vida.

Esos que nos enseñan a sentir cualquier cosa de forma fugaz.

Puede que pasen miles de trenes, pero sólo unos cuantos, nos harán sentir que la vida es ese sentimiento que nos traslada de estación en estación, encontrando ese lugar que algunos llaman destino y otros simplemente casualidad.

La casualidad de conocerte, la casualidad de poder llegar a la estación correcta, y decir que yo fui uno de los que cogió el tren que me transporto a tu mirada, a tus labios a tu vida.

Trenes...
Esos que pasan una vez en la vida.





sábado, 25 de mayo de 2013

Ser un corazón azul



La vida va pasando y te vas quedando más solo, más quieto, más sin saber qué hacer. Notas como la gente no te quiere como tu llegas a querer. Te sientes un bicho raro en un mundo de personas normales que se desenamoran y mienten como norma general.

Pero tú eres el diferente, el que no pega en esta sociedad, el que cuando ama lo hace siempre entregando pedacitos que pisotean todas las veces y, cada vez, estas más convencido que no lo puedes evitar...

Has nacido así... te han educado con sueños. Y eso te hace ser un corazón azul.
Es difícil llegar a entender que mientras que quizás todos te quieran para un ratito, tu eres de los pocos que quieren para siempre.

Que mientras tú haces todo lo posible para que nadie se sienta mal, puede que en tu fondo exista un dolor que nadie pueda saber jamás...

Eres un corazón azul y hay mas como tú. Sólo que como tú, aprendimos a sentirnos solos y ni siquiera se nos diferencia a simple vista.

Es el precio que pagamos, es el castigo eterno por ser esa especie en extinción tan rara, tan mágica, tan etérea como el mismo pensamiento fugaz de la imaginación.
A veces te resultará difícil seguir siendo así. Pero a la larga entenderás que no eres tu quien lo elige, sino que es nuestra condición, una forma de vida ligada a los demás. Ayudamos, creamos y soñamos no sólo por nosotros, sino para todos los que nos rodean y sin esperar nada a cambio.

Eres un corazón azul tienes eso y eres así. No puedes enfadarte con nadie, y cuando lo haces te dura tan poco, que parece que no te habías enfado...

Eres capaz de perdonar a la velocidad del rayo, y olvidar cualquier mal gesto en cuestión de segundos. Quieres a la gente de verdad, como nadie hoy en día es capaz de hacer...

Algunos te llamaran tonto... y puede que algún día te lo creas, pero déjame decirte que no es cierto...

Somos genios atrapados en una lámpara, esperando a que alguien la frote y pida el único deseo de liberarnos...

Un deseo que no siempre llega, al igual que esa persona que lo desea...

Llorarás más que cualquier persona, pero tendrás esa fragancia que desprenden los arboles antiguos, ese aroma que conquista pensamientos, ilusiones y sueños... 
Quizás acabemos solos pero te aseguro que nos recordaran...

¿Sabes por qué?

Porque siempre seremos corazones azules.