Y
ya estoy aquí…
He
tardado en llegar…
Quizás
me fui para no volver…
Pero
como ya sabrás lo que se va siempre acaba por volver. Y puede que lo haga de
forma diferente, como un suspiro, como un nombre que recordar, como una sonrisa
en un momento casual, pero sea como sea he vuelto sin más.
Y
será cierto lo que dicen, que para acabar más cerca a veces hay que marcharse
lejos.
En
mi ausencia he aprendido que cuando olvidas no dejas de recordar, que cuando lloras
no dejas de suspirar y que cuando un pasado se va es porque un presente florece
y todos queremos un jardín lleno flores, ¿verdad? Flores que no se marchen, que
se queden, que incluso en invierno nos regalen ese aroma de siempre, ese que
vuelve cuando pensamos que se ha marchado por siempre.