Esos que pasan una
vez en la vida.
Esos que nos enseñan
a sentir cualquier cosa de forma fugaz.
Puede que pasen miles
de trenes, pero sólo unos cuantos, nos harán sentir que la vida es ese
sentimiento que nos traslada de estación en estación, encontrando ese lugar que
algunos llaman destino y otros simplemente casualidad.
La casualidad de
conocerte, la casualidad de poder llegar a la estación correcta, y decir que yo
fui uno de los que cogió el tren que me transporto a tu mirada, a tus labios a
tu vida.
Trenes...
Esos que pasan una
vez en la vida.
