No
entiendo de política, entiendo de personas. Personas que con vuestra política están
sufriendo. No entiendo vuestro lenguaje, ese que no se acerca para nada a la
gente que os necesita, en cambio si entiendo de vidas, las que habéis dejado de lado.
Víctimas
de un sistema donde salís diciendo las cuatro cosas escritas en un papel y no
sois capaces de mirar más allá, de ver que están pasando cosas. Cosas que si tuvierais
un poco de corazón haríais algo más que decir que pronto saldremos de donde nos
metisteis.
Que
tonterías digo, corazón y política, ¿con vosotros? Imposible.
Lo que si vemos son desastres que cuando los
lees, los vives, sientes algo por dentro. Rabia, impotencia, ganas de hacer
algo...
Me
pregunto si a vosotros os dan ganas de hacer cosas o en verdad os entra el
sueño, ese que demostráis tener desde hace muchos años. Estáis dormidos y nos estáis
matando. Estáis soñando y rompiendo nuestros pocos sueños que nos quedan.
Supongo
que no entenderéis el porqué de estas palabras, la noticia es esta:
Una anciana de 85
años, desahuciada por avalar un préstamo de su hijo.
Carmen
Martínez Ayuso, de 85 años, ha sido desahuciada en la mañana del viernes del
número 10 de la calle Sierra de Palomeras, en el barrio madrileño de Vallecas.
La mujer se ha visto obligada a abandonar la vivienda que habitaba desde hace
cinco décadas tras avalar un préstamo de su hijo.
Me
pregunto, ¿Qué haríais si fuera vuestra abuela?
Me
pregunto si haríais algo o seguiríais igual de dormidos. ¿No os da pena?...
Tenéis
el poder, lo sabéis, no os voy a discutir eso, pero ¿Sabéis lo que os falta? Coraje,
corazón, humanidad, ganas de hacer cosas, humildad, y en definitiva cojones.
Supongo
que cuando se gana dinero haciendo “nada”, te acostumbras, total solo son diez
minutos de pasar vergüenza en la tele para después: viajar, comer y reír por
todo el mundo, representando un país que está ahogado, sin vida, sin sueños,
sin esperanza ni ilusión. Un país que como siempre depositó la confianza en
vosotros y vosotros la cogisteis y la tirasteis por el retrete: Junto a esos
sueños rotos de los miles de españoles a los que ya no representáis.
Ha
habido un cambio, lo sabéis, y gracias a eso tenéis miedo, miedo a perder, pues
dejadme deciros que ese miedo a perder lo tenemos nosotros cada día, de perder
el trabajo, la casa, la estabilidad, de perder lo poco que tenemos. Ese miedo
que tenéis ahora no es más que un pequeño reflejo de lo que hemos y seguimos
sintiendo nosotros.
Pero
insisto: ¿Si fuera vuestra abuela, qué haríais? ¿Es justo? ¿Se merece esto por
confiar que no iba a pasar nada? ¿Y nosotros, nos merecemos más casos de corrupción?
De gente de partidos supuestamente serios que nos roban y nos culpan, que nos
quitan la vida para ponerse medallas.
¿Es justo?
Siento pena por esa mujer, siento vergüenza
por todo lo que está saliendo a la luz, y no hacéis nada por evitarlo, por cambiarlo.
Siento que quien manda, “quien tiene el poder” no es persona humana. Dado que
para mandar se necesita algo llamado “sentido común”, algo que dejasteis de tener hace muchos años. Un “sentido común” ahogado por el poder, la codicia y la frialdad, porque hay
que ser muy frío y muy poco humilde para no hacer nada por nadie.

