La vida va pasando y
te vas quedando más solo, más quieto, más sin saber qué hacer. Notas como la
gente no te quiere como tu llegas a querer. Te sientes un bicho raro en un
mundo de personas normales que se desenamoran y mienten como norma general.
Pero tú eres el
diferente, el que no pega en esta sociedad, el que cuando ama lo hace siempre
entregando pedacitos que pisotean todas las veces y, cada vez, estas más
convencido que no lo puedes evitar...
Has nacido así... te
han educado con sueños. Y eso te hace ser un corazón azul.
Es difícil llegar a
entender que mientras que quizás todos te quieran para un ratito, tu eres de
los pocos que quieren para siempre.
Que mientras tú haces
todo lo posible para que nadie se sienta mal, puede que en tu fondo exista un
dolor que nadie pueda saber jamás...
Eres un corazón azul
y hay mas como tú. Sólo que como tú, aprendimos a sentirnos solos y ni siquiera
se nos diferencia a simple vista.
Es el precio que
pagamos, es el castigo eterno por ser esa especie en extinción tan rara, tan mágica,
tan etérea como el mismo pensamiento fugaz de la imaginación.
A veces te resultará
difícil seguir siendo así. Pero a la larga entenderás que no eres tu quien lo elige,
sino que es nuestra condición, una forma de vida ligada a los demás. Ayudamos,
creamos y soñamos no sólo por nosotros, sino para todos los que nos rodean y
sin esperar nada a cambio.
Eres un corazón azul
tienes eso y eres así. No puedes enfadarte con nadie, y cuando lo haces te dura
tan poco, que parece que no te habías enfado...
Eres capaz de
perdonar a la velocidad del rayo, y olvidar cualquier mal gesto en cuestión de
segundos. Quieres a la gente de verdad, como nadie hoy en día es capaz de hacer...
Algunos te llamaran
tonto... y puede que algún día te lo creas, pero déjame decirte que no es
cierto...
Somos genios
atrapados en una lámpara, esperando a que alguien la frote y pida el único
deseo de liberarnos...
Un deseo que no
siempre llega, al igual que esa persona que lo desea...
Llorarás más que
cualquier persona, pero tendrás esa fragancia que desprenden los arboles
antiguos, ese aroma que conquista pensamientos, ilusiones y sueños...
Quizás acabemos solos
pero te aseguro que nos recordaran...
¿Sabes por qué?
Porque siempre
seremos corazones azules.

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